En las comunidades del Valle Sagrado, el tejido no es solo un oficio: es lenguaje, memoria e identidad. Cada iconografía cuenta una historia transmitida de generación en generación.
Visitar un taller de tejido es entender el Perú profundo. Las mujeres tiñen la lana con plantas y cochinilla, y tejen en telares de cintura igual que hace mil años.