Ver salir el sol sobre Machu Picchu es uno de esos momentos que se quedan para siempre. La niebla se levanta lentamente entre las montañas mientras la ciudadela inca aparece bañada en luz dorada.
Te recomendamos llegar con el primer bus desde Aguas Calientes y dirigirte directo a la Casa del Guardián para la vista clásica. Lleva ropa de abrigo: el amanecer andino es frío incluso en temporada seca.